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Colombia

Arancel estadounidense del 12,5% golpea flores y café colombianos: competidores como Argentina y México salen beneficiados

Arancel estadounidense del 12,5% golpea flores y café colombianos: competidores como Argentina y México salen beneficiados

Estados Unidos endurece aranceles contra Colombia por controles de trabajo forzoso

Estados Unidos comenzó a aplicar el 24 de julio de 2026 un arancel adicional del 12,5% a productos colombianos, elevando la presión sobre sectores clave de la economía nacional. La medida, establecida por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (Ustr), incluye a Colombia entre 38 economías sujetas a este recargo bajo la Sección 301, tras una investigación sobre los controles que cada país ejerce para prevenir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso.

La decisión marca un nuevo escalón en la estrategia comercial de la administración Trump y sustituye un recargo temporal del 10% que había estado en vigencia desde febrero de 2026. Para los productos gravados, el sobrearancel aumenta 2,5 puntos porcentuales, pasando del 10% al 12,5%. El proceso de consulta que precedió esta determinación fue exhaustivo: comenzó el 12 de marzo, se emitió una determinación de accionabilidad el 2 de junio, y la decisión final llegó tras recibir más de 1.600 comentarios escritos y realizar audiencias públicas entre el 7 y el 9 de julio con la participación de más de 100 intervinientes.

Según la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), presidida por la exministra de Comercio, Industria y Turismo María Claudia Lacouture, el impacto se concentrará en bienes sensibles al precio y con márgenes más estrechos. La organización aclaró que «esto no significa que las exportaciones colombianas sean producidas con trabajo forzoso. El cuestionamiento está dirigido al sistema institucional con el que Colombia controla lo que importa desde terceros países». Washington tomó como referencia la adopción formal de una prohibición de importación de tales bienes, descartando explícitamente el cumplimiento laboral doméstico o la ratificación de convenios de la Organización Internacional del Trabajo como criterios suficientes.

Sectores golpeados: flores, confecciones y manufacturas quedan sin protección

El análisis de AmCham Colombia identifica un grupo de sectores que enfrentarán el nuevo gravamen sin acceso a las exclusiones generales. Las flores frescas cortadas, producto de relevancia económica para el país, no entran en la exclusión general y quedan sujetas al 12,5%. De igual manera, las confecciones nuevas, los cosméticos, perfumes y preparaciones capilares, así como las manufacturas de plástico, no tienen alivio general. Otros productos expuestos incluyen transformadores eléctricos, insecticidas terminados y ciertos artículos textiles confeccionados.

En el sector agroindustrial, la confitería y los caramelos (partidas 1704) no figuran en las exclusiones, al igual que el chocolate terminado (partidas 1806), que queda expuesto porque tales líneas no están contempladas en los alivios de Estados Unidos. Sin embargo, el aceite de palma presenta una situación particular: sus líneas principales del capítulo 1511 no fueron incorporadas como nuevas exclusiones. En contraste, productos como cacao en grano, pasta, manteca y polvo sin azúcar (partidas 1801 a 1805) permanecen fuera del recargo. En panadería y pastelería no existe una exclusión amplia; solo subsisten excepciones muy limitadas para ciertos productos de uso religioso que ya estaban protegidos bajo la Sección 122.

Para productos relevantes como café, petróleo, oro, banano y aguacate, además de ciertos azúcares dentro de cuota, la medida no aplica. Igualmente quedan excluidos carbón y derivados de cacao en grano. Esta combinación de inclusiones y exclusiones refleja patrones de negociación desigual entre países: mientras Colombia enfrenta el 12,5%, otras naciones competidoras recibieron términos más favorables.

Desventaja competitiva frente a Argentina, México y otros rivales comerciales

Colombia quedó en una posición significativamente menos favorable comparada con varios de sus principales competidores comerciales. Economías como Argentina, Ecuador, México, Guatemala y Honduras enfrentarán un recargo adicional del 10% en lugar del 12,5%, generando una brecha de 2,5 puntos porcentuales que puede ser decisiva en productos sensibles al precio. Esta diferencia es particularmente crítica en sectores como flores, confecciones y manufacturas, donde el margen de ganancia es estrecho y la competencia se decide frecuentemente por precio.

El Salvador, Guatemala, Honduras y Ecuador también recibieron la tarifa más baja del 10%, lo que les otorga ventaja sobre los exportadores colombianos que compiten directamente en el mercado estadounidense. Argentina, considerado uno de los principales competidores en productos agrícolas y flores, también goza del recargo menor. Frente a otros países sujetos al 12,5%, como Brasil, Chile, Perú, Costa Rica y República Dominicana, la pérdida relativa de competitividad es menor, pero aun así el nuevo costo afecta la posición de los exportadores colombianos en segmentos donde el precio define una buena parte de la demanda.

Colombia no recibió un anexo país específico que mitigara el impacto, a diferencia de Ecuador, Argentina o Guatemala, que accedieron a consideraciones especiales. Tampoco se le concedieron contingentes arancelarios textiles, que quedaron reservados exclusivamente a Bangladesh, Camboya, Indonesia y Malasia, y condicionados además a que estas naciones efectúen compras de algodón e insumos estadounidenses. La ausencia de estos mecanismos deja a los exportadores colombianos con menos opciones para adaptarse.

Cómo se aplica el recargo a cada producto: complejidad arancelaria

La aplicación del nuevo arancel no funciona por país sino por partida específica dentro del Arancel Armonizado. El recargo aplicado a Colombia cae bajo la subpartida 9903.05.32, mientras que las exclusiones generales se encuentran en las subpartidas 9903.05.85 a 9903.05.92 y en el Anexo II, Parte A. Esta estructura técnica requiere que cada producto sea revisado individualmente para determinar si aplica el recargo o cuenta con alguna excepción.

AmCham Colombia advirtió que la revisión debe hacerse caso por caso. Desde el 24 de julio, los bienes colombianos que pagaban 10% bajo la Sección 122 y no quedaron en las exclusiones finales de la Sección 301 pasarán a pagar 12,5%. Si un producto pagaba 10% bajo la Sección 122 pero entró en las nuevas exclusiones finales, dejará de pagar este recargo adicional. Los que ya estaban excluidos bajo la Sección 122 y además aparecen en las exclusiones finales seguirán sin el nuevo cargo. Se distingue además el caso de algunos químicos cuya exclusión quedó limitada al uso farmacéutico: en esos casos, el uso farmacéutico puede quedar fuera del recargo mientras que el uso no farmacéutico paga el 12,5%. Cuando un producto no aparece con claridad en la lista final, debe presumirse sujeto al recargo, aunque la validación definitiva depende del código arancelario específico.

Sectores con mayor protección: los ganadores del nuevo esquema

La mayor protección se concentra en tres capítulos que representan el 82,4% del valor exento. Combustibles y aceites minerales (HS27) encabeza la lista con USD 6.333,2 millones en valor protegido, reflejando la importancia del petróleo y sus derivados en la exportación colombiana. Piedras y metales preciosos (HS71) ocupa el segundo lugar con USD 1.945 millones, seguido por frutas y frutos comestibles (HS08) con USD 593,7 millones.

La protección se extiende también a maquinaria y equipos eléctricos (HS85) con USD 503,2 millones, disposiciones especiales (HS98) con USD 279,8 millones, plásticos (HS39) con USD 273,5 millones, preparaciones de frutas y vegetales (HS20) con USD 153,2 millones, y manufacturas de hierro o acero (HS73) con USD 142,2 millones. Esta estructura de protecciones beneficia principalmente a los grandes exportadores de materias primas y productos de cadenas productivas establecidas, mientras deja desprotegidas las manufactureras de valor agregado medio.

Impacto económico y respuestas de los sectores afectados

El costo del nuevo arancel será asumido formalmente por el importador estadounidense, pero ese gasto puede trasladarse al exportador colombiano mediante negociaciones de menores precios, al consumidor final a través de mayores costos, o repartirse entre ambos. Según AmCham Colombia, ese ajuste reduce márgenes y competitividad de los productores nacionales, sobre todo en segmentos donde compiten directamente con países que enfrentan aranceles más bajos o cuentan con más excepciones específicas.

Los sectores empresariales afectados se ven obligados a reformular sus estrategias de negociación y adaptarse a nuevas condiciones del comercio exterior para mantener su competitividad internacional. Flores, confecciones, confitería, chocolates, alimentos procesados, cosméticos y otras manufacturas son los que podrán enfrentar el nuevo costo más directamente. La Dirección de Asuntos Económicos de la Asociación Nacional de Exportadores Colombianos (Analdex) indicó en análisis preliminares que los exportadores colombianos tendrían que asumir cifras significativas por el nuevo arancel, aunque las estimaciones finales dependerán de cómo se distribuya el costo entre cadenas productivas.

Opciones de revisión y esperanzas con el nuevo gobierno

Washington definió un mecanismo para revisar estas decisiones, aunque con criterios estrictos. La Ustr tomó como referencia la adopción formal de una prohibición de importación de bienes producidos con trabajo forzoso y descartó de manera explícita el argumento de cumplimiento laboral doméstico o la ratificación de convenios de la Organización Internacional del Trabajo. Colombia, no obstante, tiene un camino para buscar la reducción o eliminación del arancel.

AmCham Colombia expresó un «optimismo prudente» sobre la posibilidad de avanzar en este frente con la llegada del nuevo gobierno nacional. La organización señaló que «con la buena dinámica entre ambos países y la voluntad de encontrar soluciones expresada tanto por el vicepresidente electo José Manuel Restrepo como por el ministro de Comercio electo Mauricio Gómez Amín, existe la expectativa de avanzar rápidamente en la adopción y aplicación de las medidas requeridas y, a partir de resultados verificables, solicitar a Estados Unidos la revisión del arancel». Este escenario dependerá de la capacidad del nuevo gobierno para implementar reformas institucionales que satisfagan los criterios estadounidenses, particularmente en los sistemas de control de importaciones y verificación de origen de bienes.

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