El presidente electo Abelardo de la Espriella reconoció públicamente su derrota en la elección de la mesa directiva del Senado, en la cual Honorio Henríquez del Centro Democrático resultó elegido como presidente de esa corporación. A través de un mensaje en la red social X, de la Espriella argumentó que la votación representa un fortalecimiento de la democracia y ratificó su compromiso con el respeto a la autonomía de las ramas del poder público.
De la Espriella explicó que él mismo retiró su candidatura para la presidencia del Senado por «un principio de institucionalidad», considerando que su amigo Enrique Mómez, quien era su candidato inicial, tendría a su hermano como futuro ministro de Hacienda y a su hijo como jefe de despacho presidencial. «Entendí que lo correcto era desistir de esa idea», afirmó el mandatario electo.
Autonomía del Congreso sin negociaciones indebidas
En su mensaje, de la Espriella subrayó que respetó la autonomía de los congresistas sin mediar en sus decisiones. «Ningún congresista, ningún senador puede decir que yo llamé para pedir el voto. Mucho menos puede afirmar que llamé para ofrecer prebendas, cargos, contratos o cualquier otro trato de beneficio», aseveró. El presidente electo insistió en que con su administración «no habrá negociaciones indebidas» ni «compra de apoyo».
Según de la Espriella, la elección de la mesa directiva del Senado «en más de 30 años no se había visto» tan libre de acuerdos impuestos desde el gobierno nacional. Interpretó esta circunstancia como evidencia de una «auténtica independencia» entre el poder legislativo y el ejecutivo, lo que a su juicio «fortalece a nuestra democracia y dignifica las instituciones».
Un nuevo modelo de hacer política
De la Espriella expresó su intención de promover «una nueva forma de hacer política» caracterizada por el respeto a las instituciones y la abstención de comprar apoyos políticos. Aunque reconoció que el Centro Democrático se declaró como partido de gobierno desde el inicio, confió en que actuarán «con responsabilidad y pensando siempre en el interés superior del país» al respaldar sus iniciativas legislativas.
Respecto a Honorio Henríquez, elegido presidente del Senado, de la Espriella indicó que lo felicitaría personalmente. «Lo conozco desde hace más de 30 años. Yo respeto la decisión soberana del Senado y le deseo al doctor Honorio el mayor de los éxitos en su gestión», expresó. El presidente electo reiteró que no tiene «ningún veto ni animadversión» contra el nuevo presidente de la corporación.
En su declaración, de la Espriella afirmó ser «un político no tradicional» desinteresado en la «carpintería de la política». Enfatizó que su enfoque está en la «gran política», es decir, «servir a Colombia, transformar el país y ayudar sobre todo a los más pobres». Concluyó reafirmando que fue elegido para «cambiar la política para siempre» y no para repetir prácticas tradicionales de negociación política.