Grupos armados mantiene confinadas a unas 500 personas de origen indígena, en un sector de Olaya Herrera, en el Pacífico nariñense

Desde hace varios días unas 500 persona de la comunidad indígena Turbia y Bacao, localizada en zona rural del municipio de Olaya Herrera, se mantiene confinada en su territorio, debido a los enfrentamientos que sostienen dos grupos armados al margen de la ley, que se disputan el territorio donde hay varios cultivos de coca.

Grave situación humanitaria

En este sentido, Miguel Eduardo Molina, párroco de Olaya Herrera denunció que es nula la presencia del Estado, de igual manera, tampoco la Alcaldía hace presencia en el sitio.

La situación empeora cada día puesto que no haya alimentos, en este sentido, la parroquia solicitó ayuda con frazadas, medicinas, colchonetas, toldillos y alimentos no perecederos. A pesar que la zona se encuentra a un costado del río Satinga, a unos dos kilómetros del casco urbano de Bocas de Satinga, cabecera municipal, no es posible el traslado.

“Estamos reuniendo estas ayudas, esperamos que a través de los líderes de la comunidad hacer llegar estos elementos, son muchos niños, adultos y mujeres embarazadas que se encuentran en la zona que no tienen la posibilidad de salir debido al riesgo por los continuos enfrentamientos”, dijo el párroco.

Cultivos lícitos

En este sentido, el religioso comentó que la gran mayoría de las familias viven del cultivo de coco y cacao, pero que no lo pueden vender por las dificultades para trasladar los productos. “La Paz total debe hacerse en estos lugares, donde la gente pasa hambre, miedo y riesgo de perder la vida, de lo contrario no es una paz total, son cientos de pobladores encerrado en ese lugar sin posibilidad de poder moverse”, comentó.

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