El Hospital San Rafael de Pasto emitió un comunicado el 22 de agosto alertando sobre una sobreocupación en sus servicios asistenciales, atribuida al incremento en la demanda de atención en salud mental en Nariño. Ante esta situación, la institución activó su plan de contingencia hospitalario bajo estrictos protocolos de seguridad.
Según la institución, el aumento sostenido de pacientes ha tensionado la capacidad instalada de uno de los principales centros de referencia en la región. La institución aclaró que la atención continuará priorizándose según la clasificación de riesgo vital (triage), lo que significa que los casos más urgentes seguirán siendo atendidos primero, aunque los tiempos de espera para consultas de menor complejidad podrían extenderse significativamente.

La Dirección General del Hospital San Rafael hizo un llamado directo a los usuarios para optimizar el uso de los servicios. Recomendó consultar primero al primer nivel de atención de su EPS según la complejidad del caso, hacer un uso racional y responsable de los servicios de salud, y seguir las indicaciones del personal asistencial en todo momento.

El comunicado pone sobre la mesa una alerta que va más allá de la coyuntura hospitalaria: el incremento en la demanda de atención en salud mental en Nariño refleja una tendencia preocupante que está tensionando la capacidad de respuesta institucional. Este fenómeno plantea interrogantes sobre la disponibilidad de recursos especializados y la necesidad de fortalecer la red de servicios de salud mental en el departamento.

La activación del plan de contingencia implica la implementación de medidas operativas para garantizar la continuidad de la atención, aunque con posibles ajustes en tiempos de respuesta. El hospital busca equilibrar la demanda creciente con la disponibilidad de personal y espacios físicos.
El llamado de la institución representa un esfuerzo por involucrar a la comunidad en la gestión del sistema de salud, reconociendo que la presión sobre los servicios de urgencia es compartida entre usuarios e instituciones prestadoras. La medida refleja también la importancia de fortalecer la atención en salud mental en los niveles primarios de atención, como estrategia para reducir la concentración de casos en hospitales de mayor complejidad.