El incendio forestal que afectó el cerro Aminda, en zona rural del municipio de Cumbitara, se encuentra prácticamente controlado tras las acciones coordinadas entre organismos de socorro, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, el Ejército Nacional, la comunidad y entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo. Solo permanece un foco de reducidas dimensiones en la parte alta de la montaña, un área de difícil acceso que continúa bajo vigilancia permanente.
La operación permitió extinguir el fuego en todos los sectores con acceso terrestre y evacuar de forma segura a las unidades bomberiles desplegadas en la montaña. Un helicóptero MI-17 realizó ocho horas de operación con descargas de 12.000 litros de agua mediante sistema Bambi Bucket, abasteciendo el líquido desde el Río Patía. Treinta bomberos especializados de diferentes municipios de Nariño permanecen en la zona para continuar las labores de control del foco remanente.
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Participación de municipios y recursos desplegados
La emergencia movilizó a 35 bomberos voluntarios de nueve municipios nariñenses, distribuidos estratégicamente en diferentes puntos del cerro. La participación incluyó cinco unidades de La Unión; dos de San Bernardo; tres de Córdoba; tres de Potosí; una de Chachagüí; cinco de El Rosario; cuatro de Ipiales; cinco de Cumbitara y dos de Policarpa. Varias unidades presentaban signos de agotamiento físico debido a las exigentes condiciones del terreno y a las extensas jornadas de trabajo, lo que hizo necesaria su evacuación segura una vez controlada la mayor parte del incendio.

Lecciones y llamados a la prevención
Gabriel Ocaña Aguirre, director Administrativo de Gestión del Riesgo de Desastres, señaló que la emergencia evidenció la importancia de destinar recursos a la prevención, siendo más eficiente que asumir los costos sociales, ambientales y operativos que genera un incendio de gran magnitud. Reiteró el llamado a municipios que aún no han suscrito convenios interadministrativos con los cuerpos de bomberos, destacando que disponer de recursos y equipos oportunamente puede marcar una diferencia determinante durante la atención de emergencias. La administración departamental expresó su reconocimiento a los bomberos voluntarios, las instituciones de respuesta y la comunidad que contribuyeron al control de esta emergencia.
Jorge Luis Montes, Delegado Departamental de Bomberos, resaltó la coordinación entre las instituciones del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo y el compromiso de los bomberos voluntarios. Señaló que la experiencia obtenida servirá para consolidar la brigada forestal departamental y ampliar la capacidad operativa de los cuerpos de bomberos frente a futuras contingencias. El capitán Luis Alberto Ceballos, del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ipiales, explicó que las labores en terreno permitieron controlar y liquidar los puntos de mayor complejidad con el respaldo de las operaciones aéreas.
Las autoridades reiteran el llamado a mantener las acciones de prevención y preparación en los municipios para disminuir el riesgo de incendios forestales durante la temporada de menos lluvias, considerando que la compleja topografía del cerro Aminda, con paredes de entre 600 y 800 metros de altura, complicó significativamente las labores de contención y requirió la coordinación de múltiples entidades para su manejo.





