Ipiales enfrenta una crisis de agua potable que obligó al Instituto Departamental de Salud de Nariño a ordenar la restricción inmediata del consumo directo de agua en el municipio. La medida sanitaria surge tras una visita de inspección a EMPOOBANDO que evidenció deficiencias críticas en la inocuidad del recurso hídrico, agravando la situación de Enfermedad Diarreica Aguda que ya afecta a la población.
Los hallazgos técnicos fueron contundentes: el acueducto convencional que opera desde el río Blanco registró un Índice de Riesgo Municipal por Abastecimiento de Agua (IRABA) clasificado como riesgo alto, con problemas severos de turbiedad por fallas en el tratamiento y, más preocupante aún, ausencia total de cloro residual en la red de distribución. El Pozo Versalles, fuente complementaria de captación subterránea, alcanzó una clasificación aún más crítica: riesgo muy alto.
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Prohibiciones inmediatas y agua no apta para consumo
Para proteger la salud de los ciudadanos sin suspender completamente el servicio de acueducto, las autoridades decretaron la suspensión parcial de servicios. Esta medida restringe legalmente la aptitud del agua captada tanto en el sistema general como en el Pozo Versalles para consumo humano directo. Aunque EMPOOBANDO mantiene la operación física y de bombeo, el agua fue catalogada oficialmente como no apta para ingesta sin tratamiento previo.
Entre las órdenes de obligatorio cumplimiento, destaca la prohibición absoluta e inmediata de mezclar el agua del Pozo Versalles con la proveniente del río Blanco o de cualquier otra fuente del sistema. Esta restricción refleja la gravedad de la contaminación detectada en ambas fuentes y el riesgo de propagación si se combinan recursos hídricos de calidades tan dispares.


Recomendaciones para la comunidad y plan de emergencia
Las autoridades sanitarias exigieron a EMPOOBANDO emprender una difusión masiva e inmediata dirigida a la comunidad, establecimientos comerciales e instituciones educativas. El mensaje central es claro: usar únicamente agua previamente hervida para consumo, preparación de alimentos, bebidas y lavado de insumos crudos. Esta recomendación, aunque simple, evidencia que el agua distribuida no puede garantizar la seguridad microbiológica en sus usos básicos.
La empresa prestadora debe activar de inmediato su Plan de Emergencia y Contingencia para suministrar agua apta y segura a través de medios alternativos hacia centros de salud, instituciones educativas, centros penitenciarios y Centros de Desarrollo Infantil. Adicionalmente, EMPOOBANDO tiene la orden de optimizar los procesos de cloración y desinfección, realizar lavado de tanques, incrementar monitoreos diarios y reforzar los controles de calidad, presentando informes técnicos de avance semanales a la autoridad sanitaria.
Las medidas sanitarias se mantendrán vigentes hasta que se compruebe técnicamente que han desaparecido las causas que originaron la alerta de salud pública. Contra estas disposiciones preventivas y transitorias no procede recurso alguno, según lo establecido en los actos administrativos de la autoridad sanitaria departamental.