Jonathan Gómez, volante argentino de 36 años recordado por su paso en el fútbol colombiano, rompió el silencio en una desgarradora entrevista para revelar cómo una adicción silenciosa a las apuestas en línea lo ha despojado de su carrera, patrimonio y estabilidad emocional. En una confesión transmitida por el canal de YouTube MargaTV, el exjugador de Independiente Santa Fe sintetizó su presente sin rodeos: «Perdí todo. Yo hoy perdí todo».
La espiral comenzó en 2020 cuando Gómez, motivado por un compañero de equipo tras regresar de jugar en Brasil, incursionó en plataformas virtuales de casino y apuestas clandestinas. Lo que inició como una distracción digital derivó en una ludopatía devastadora que lo mantiene actualmente sin club y con dudas sobre si algún equipo volverá a confiar en él. Hoy enfrenta una deuda de 50.000 dólares con operadores de plataformas ilegales, además de amenazas y extorsiones que han marcado su cotidianidad.
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Una adicción comparada con las drogas
Gómez ha sido enfático al comparar la ludopatía con una sustancia adictiva, rechazando cualquier minimización del problema. «Esto es una droga. Quiero que lo tenga en claro la gente; es como una droga. Es más silencioso. Puedes jugar todo el tiempo y la gente no se da cuenta», advirtió el centrocampista. Lo distintivo de esta adicción, según su testimonio, es que opera en las penumbras: nadie se percata de lo que ocurre porque existe una barrera de vergüenza que impide al afectado revelar sus pérdidas.
La presión psicológica derivada de la ludopatía ha sido intensa. Gómez relató haber realizado acciones por temor, resultado directo de las amenazas externas: «Mi carrera está en pausa por todo esto. A mí la imagen me la destrozaron. Me golpearon mucho. Yo tuve que hacer cosas por temor y hoy estoy perdiendo muchísimas cosas». Su reflexión final sobre el fenómeno es clara: «Es brava la ludopatía, te lleva la cabeza a cualquier lado».


Legado deportivo opacado y búsqueda de redención
El volante dejó un legado destacado en el fútbol colombiano. Durante su paso por Independiente Santa Fe entre 2016 y 2017, conquistó una Liga, una Superliga y la Copa Suruga Bank en 2016. Previamente había jugado en Deportivo Pasto en 2015. Sin embargo, esos logros quedan lejanos ante la realidad actual en que se debate su regreso a las competiciones.
Actualmente, Gómez adelanta un tratamiento profesional para superar la adicción. Entre lágrimas durante la entrevista, reafirmó su compromiso de salir adelante y recuperar la tranquilidad de su círculo más cercano. Expresó su disposición a sacrificarlo todo: «Lo voy a revertir, como sea. Estoy en camino y lo quiero hacer. Cambiaría todo. La plata, el momento, todo, para tener paz, para que mis hijos me vean feliz, porque hace mucho tiempo que no me ven feliz, y para toda la gente que estuvo al lado mío y a la que le hice daño, que no sufran como sufrieron».