El Ejército Nacional advirtió en su informe de empalme que enfrenta un déficit del 66,3 % en material de guerra, una categoría que comprende armamento, municiones, equipos especiales y paracaídas. La brecha de capacidades se atribuye a la obsolescencia de equipos, su prolongado tiempo de uso, el desgaste generado en operaciones militares y las limitaciones presupuestales que han impedido ejecutar programas de modernización y adquisición de nuevos sistemas.
Según el documento, la institución requiere $19,3 billones para recuperar y fortalecer áreas estratégicas como artillería, movilidad, transporte, caballería y material de guerra. Esta cifra evidencia la magnitud del desafío que enfrentará el Gobierno de Abelardo de la Espriella en materia de fortalecimiento de capacidades defensivas del país.
El panorama es especialmente crítico en artillería, donde el déficit alcanza el 96 %. El Ejército reporta que 16 de los 22 obuses de 105 milímetros se encuentran pendientes de mantenimiento mayor y serían incluidos en el plan anual de 2027. En los obuses de 155 milímetros también se requieren repuestos para mantenimientos preventivos y correctivos, toda vez que varias piezas han cumplido su ciclo de vida útil.

Deficiencias en movilidad y transporte
En el área de transportes, el Ejército calcula un déficit presupuestal del 93 %. Esta carencia abarca la compra de baterías, carpas, llantas, combustibles, lubricantes, repuestos, mantenimiento y vehículos nuevos. Buena parte del parque automotor ha superado los 20 años de servicio, lo que compromete la operatividad de las unidades.
En caballería, el déficit es del 78 %, principalmente en el mantenimiento y sostenimiento de vehículos blindados ASV APC y ASV M1117. Según el informe, estas plataformas han sufrido daños de batalla e imprevistos durante su empleo en diferentes zonas del país, aumentando considerablemente la necesidad de recursos para mantenerlas disponibles.
La infantería también enfrenta limitaciones significativas, con un déficit del 85 % especialmente para el mantenimiento y sostenimiento de vehículos LAV III 8×8 y M113-A2. El Ejército sostiene que el desgaste operacional afecta directamente la disponibilidad, movilidad y capacidad de protección de estas plataformas durante las operaciones militares. El informe añade que deberán asegurarse recursos para el mantenimiento de 55 vehículos LAV III 8×8 que están pendientes de incorporación a través del proyecto del Sistema Integral de Defensa Nacional.

Prioridades para el próximo gobierno
El déficit en material de guerra hace parte de una lista exhaustiva de necesidades técnicas y presupuestales que la institución dejó consignadas para el próximo Gobierno. En el documento, el Ejército enfatiza la urgencia de fortalecer el sostenimiento de las capacidades empleadas en operaciones y reemplazar equipos que ya han cumplido su vida útil. La falta de aprobación de vigencias futuras excepcionales por parte del Ministerio de Hacienda también ha retrasado procesos de contratación, afectando la ejecución de recursos proyectados hasta 2034.