El Batallón de Infantería Liviana N.° 9 del Ejército Nacional, con apoyo de la Policía Nacional, desmanteló un laboratorio clandestino de procesamiento de clorhidrato de cocaína en zona rural del municipio de Los Andes Sotomayor, Nariño. Durante el procedimiento se incautaron 750 kilogramos de clorhidrato de cocaína, junto con insumos químicos y herramientas utilizadas en la producción del alcaloide, material que fue puesto a disposición de la autoridad judicial.
La infraestructura ilegal estaba conformada por siete zonas especializadas para diferentes etapas del procesamiento del estupefaciente. Entre ellas se identificó una zona de oxidación destinada a la purificación del alcaloide mediante el uso de sustancias químicas para eliminar impurezas. Adicionalmente, el complejo contaba con tres zonas dedicadas al secado, reciclaje y calentamiento de insumos, donde se realizaban procesos de manipulación, evaporación y tratamiento de sustancias químicas empleadas en la producción.

El laboratorio también disponía de áreas logísticas para el almacenamiento y abastecimiento de insumos, así como baños y alojamiento con capacidad aproximada para 20 individuos. Durante el operativo fueron hallados, además de los 750 kilogramos de clorhidrato de cocaína, 330 galones de cocaína en suspensión, 2.136 galones de insumos químicos líquidos y 328 kilogramos de insumos químicos sólidos.

Según información del Ejército Nacional, la infraestructura ilegal pertenecería al grupo armado organizado residual (GAO-r) Estructura Franco Benavides, que opera en la región. Con este resultado operacional se habría impactado la capacidad económica de esta estructura en más de 6.000 millones de pesos, afectando significativamente sus operaciones de tráfico de drogas.

El Ejército Nacional reafirmó su compromiso en mantener la ofensiva contra las economías ilícitas en el departamento de Nariño. La institución continuará desarrollando operaciones militares orientadas a debilitar las capacidades de los grupos armados organizados, contrarrestar el narcotráfico y preservar la seguridad de las comunidades del suroccidente colombiano.

Este operativo se enmarca en una serie de acciones que las autoridades han intensificado en Nariño para combatir la producción y distribución de drogas ilícitas. La zona rural del departamento ha sido escenario de múltiples operaciones similares en los últimos meses, reflejando la persistente actividad de grupos criminales en el procesamiento de cocaína destinada al tráfico nacional e internacional.
