Rodrigo Yepes, director ejecutivo de Adiconar (Asociación de Distribuidores Minoristas de Combustibles), alertó sobre el agravamiento de la inseguridad en la vía Panamericana, especialmente en el sector norte del Cauca. Según el directivo, en el último mes se han reportado dos robos de tractomulas en distribuidores de Pasto y cinco carrotanques pequeños en la última semana, marcando una intensificación sin precedentes de la delincuencia en este corredor estratégico.

Una escalada sin precedentes
Aunque Yepes reconoce que los problemas de seguridad en la Panamericana no son nuevos, enfatizó que «en los últimos meses el tema se ha recrudecido de una forma que en los últimos años no se había visto». El directivo de Adiconar subrayó que los ataques ocurren en puntos específicos, principalmente en Santander de Quilichao cerca del sector de Colombina, y ya no respetan horarios: suceden tanto en horas de la mañana (alrededor de las 8 o 10 de la mañana) como en la tarde (entre las 2 y 3 de la tarde).
«Antes los transportadores como medida de protección decían: transitemos de día y por la noche evitamos transitar. Ahora resulta que los hechos se han presentado a cualquier hora del día», explicó Yepes, evidenciando la dificultad cada vez mayor para que quienes se dedican al transporte de combustible puedan ejercer su actividad económica con seguridad.

Presencia militar insuficiente y gestiones con autoridades
Yepes reconoció que durante reuniones con la fuerza pública, el ejército y la policía se promete aumentar la presencia en el corredor vial, pero «hay muy poca presencia» en terreno. El director ejecutivo de Adiconar señaló que aunque entiende los análisis de riesgo que hace la fuerza pública sobre la seguridad de su personal, resulta preocupante que «este sector que es una zona industrial en el norte del cauca quede tan descubierto», especialmente considerando que existe un batallón cerca de Santander de Quilichao.
Ante esta situación, Adiconar ha buscado articulación entre autoridades. Recientemente sostuvo una reunión con la Secretaría de Gobierno del departamento de Nariño, con el secretario Freddy Gales y la Secretaría de Seguridad, según indicó Yepes. «Estuvieron muy dispuestos y muy atentos con la situación», manifestó. El gremio también planea gestionar una reunión directo con las autoridades del Cauca en Popayán para abordar la problemática, ya que aunque los robos ocurren en territorio caucano, los principales afectados son transportistas nariñenses.
La vía Panamericana es un corredor estratégico que conecta el sur del país con el resto de Colombia. El transporte de combustible desde Jumbo hasta Nariño constituye una ruta extensa que es vital para el abastecimiento regional y para la economía del suroccidente colombiano. La persistencia de estos ataques no solo genera pérdidas económicas significativas para el sector transportador, sino que también afecta la disponibilidad de combustible y otras mercancías para las comunidades de la región.
Yepes concluyó planteando la necesidad de una respuesta contundente de las autoridades, en particular la fuerza pública, para recuperar la seguridad en este corredor vital. La falta de reacción efectiva ante delitos que ocurren «en los mismos puntos» sigue siendo la principal frustración del gremio transportador.