
El Senado aprueba los viajes de Petro con 73 votos
El Senado de la República autorizó este 12 de agosto que el expresidente Gustavo Petro salga del país durante los próximos doce meses. La votación resultó favorable con 73 votos a favor y solo 11 en contra, permitiendo que el exmandatario se desplace al exterior para atender compromisos de «carácter personal, social, político y académico», según lo expuso en su solicitud radicada el 10 de agosto pasado.
La aprobación, sin embargo, vino acompañada de una condición establecida por la proposición del Centro Democrático —que prospero en la plenaria—: Petro debe informar con «fecha y lugares específicos» cada viaje que realice fuera de Colombia. Esta exigencia está vinculada al llamado arraigo constitucional, una restricción constitucional que obliga a los expresidentes a solicitar permiso legislativo para salir del país durante el año siguiente al término de su mandato.
La norma constitucional que respalda esta restricción está consignada en el artículo 196 de la Constitución Política de 1991, el cual establece que «el Presidente de la República, o quien haya ocupado la presidencia a título de encargado, no podrá salir del país dentro del año siguiente a la fecha en que cesó en el ejercicio de sus funciones, sin permiso previo del Senado». La consecuencia de incumplir esta obligación puede considerarse como «abandono del cargo», según lo puntualizó el texto aprobado.

Petro responde tras la aprobación: «No tengo líos pendientes con la justicia»
Tras conocerse la decisión del Senado, el expresidente se pronunció en redes sociales para aclarar que su solicitud no debe interpretarse como un abandono prolongado de Colombia. «Yo no he pedido salir del país por un año, mi poder reside en el pueblo colombiano y su amor, por qué habría de dejarlo», escribió en su cuenta de X. Petro precisó que su gestión apunta a contar con autorizaciones previas para desplazamientos puntuales durante los próximos 12 meses, no con una ausencia indefinida del territorio nacional.
En el mismo mensaje, el exjefe de Estado rechazó versiones sobre problemas de salud y reafirmó su capacidad política. «No estoy enfermo y aun tengo capacidad de hacer nuevas cosas y proponer, y es mi derecho», expresó. Simultáneamente, negó categóricamente la existencia de procesos judiciales pendientes: «No tengo líos pendientes con la justicia». También se refirió a una sanción administrativa impuesta por Estados Unidos, aclarando que «la sanción administrativa que abusivamente me puso Estados Unidos solo es para las personas de los Estados Unidos».
Petro cuestionó posibles restricciones que bancos colombianos pudieran imponer, citando un pronunciamiento de la Corte Constitucional. «Los bancos colombianos no son personas jurídicas de los Estados Unidos y no tienen ningún derecho, ya lo dijo la Corte constitucional, a impedir mi vida financiera. Y si tengo que repetir la sentencia de la Corte constitucional vuelvo a hacerlo», sostuvo el expresidente.
Argumentos de quienes se opusieron a la autorización
Durante el debate previo a la votación, varios congresistas argumentaron en contra de la salida de Petro. El senador del Partido Verde Jota Pe Hernández fue una de las voces más críticas, defendiendo la negativa como «un control constitucional». Hernández citó casos de exfuncionarios públicos en condición de prófugos y señaló que Petro «tiene múltiples procesos en la Comisión de Acusación».
El partido Cambio Radical anunció su negativa «rotunda» a aprobar la proposición. El senador Edgardo Espitia de esa colectividad fue directo en su intervención: «No salga, dé la cara, enfréntese a la justicia». Salvación Nacional, a través del senador Enrique Gómez, adoptó una posición similar, demandando que el expresidente enfrentara los cuestionamientos judiciales antes de viajar al exterior.
Voces que respaldaron el permiso de viaje
Entre los senadores que votaron a favor se destacó Héctor Olimpo Espinosa, integrante del Partido Liberal. «Si es por denuncias, ningún expresidente habría podido salir del país», argumentó Espinosa, quien además enfatizó que hacía esa afirmación aunque había sido «opositor en el cuatrenio pasado». Su intervención buscaba relativizar el impacto de tener procesos judiciales como criterio para negar la salida del país.
Alfredo Deluque, senador de La U, coincidió con el permiso pero propuso una condición adicional durante el debate: solicitó que «cada vez que salga, pida autorización». Esta sugerencia sentó el precedente que posteriormente fue adoptado en la proposición del Centro Democrático que finalmente prosperó en la plenaria.
La proposición ganadora: el acuerdo entre Pacto Histórico y Centro Democrático
La proposición alternativa que prosperó fue radicada por el Centro Democrático a través de los senadores Juan Espinal, Hernán Cadavid y Carlos Meissel. Este texto fue el que logró mayor apoyo en la plenaria y estableció las condiciones finales: autorización para salir durante un año, pero con obligación de especificar fechas, lugares y destinos en cada desplazamiento. La convergencia entre el Pacto Histórico —partido de Petro— y el Centro Democrático —liderado por el expresidente Álvaro Uribe— sorprendió a observadores políticos, aunque fue interpretada como parte de acuerdos pragmáticos en el Legislativo que ya se habían evidenciado en votaciones recientes, como la elección del presidente del Senado.
Contexto constitucional y antecedentes de la restricción
La restricción sobre viajes de expresidentes tiene raíces profundas en el ordenamiento constitucional colombiano. El artículo 196 fue incorporado como un mecanismo de control que busca asegurar que los exmandatarios permanezcan disponibles para responder ante instancias judiciales y legislativas durante el año inmediatamente posterior a dejar el cargo. Esta medida aplica de manera igualitaria a todos los expresidentes, independientemente de su filiación política o antecedentes procesales, aunque las excepciones y autorizaciones pueden variar según cada caso.
El processo iniciado el 10 de agosto cuando Petro radicó formalmente su solicitud ante la Mesa Directiva del Senado llegaba en un contexto de confrontación política. El expresidente Andrés Pastrana, días antes, había pedido públicamente que se impidiera la salida de Petro hasta que respondiera por cuestionamientos sobre el financiamiento de su campaña y la gestión de su administración. «El Senado de la República no puede permitir la salida de Gustavo Petro del país sin que antes responda por los escándalos de su elección y la corrupción de él, su familia y su gobierno», escribió Pastrana en redes sociales. A pesar de estos llamados, la coalición gobernante logró los votos suficientes para autorizar el viaje.