Un terremoto de magnitud 5,1 sacudió la región andina de Junín en Perú el sábado por la noche, dejando al menos cinco personas fallecidas, 21 heridos y 300 damnificados, según confirmó el Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci). El movimiento sísmico, registrado a las 21:24 horas a una profundidad de 24 kilómetros, tuvo su epicentro en el distrito de Chongos Bajo, aproximadamente 300 kilómetros al este de Lima.

Magnitud de los daños materiales
El sismo ocasionó la destrucción de 48 viviendas, principalmente construidas con adobe y quincha, estructuras que resultaron especialmente vulnerables ante el movimiento telúrico. «El sismo nos ha destrozado nuestro hogar. Aquí hay muchas casas de adobe que han colapsado», describió un poblador de Chongos Bajo a un canal de televisión local.
El jefe del Indeci, general Luis Vásquez, explicó que la combinación de factores contribuyó a la gravedad de los daños: la escasa profundidad del sismo sumada a la presencia de viviendas de materiales tradicionales. «Tenemos 48 viviendas destruidas y 300 damnificados que también han sido atendidos por el gobierno regional, que se les ha llevado carpas y frazadas», indicó el funcionario.

Ubicación geográfica y contexto sísmico
Perú se encuentra ubicado en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una región que registra aproximadamente el 85% de la actividad sísmica mundial. Esta posición geográfica hace que el país sea uno de los más sísmicamente activos del planeta. Según datos disponibles, Perú experimenta anualmente al menos 400 sismos de magnitud 4,0 grados o superior, de los cuales aproximadamente un centenar son perceptibles para la población.
El Instituto Geofísico de Perú (IGP) fue el organismo que proporcionó los datos técnicos del movimiento telúrico, incluyendo su magnitud exacta y la ubicación precisa del epicentro en Chongos Bajo, una zona ubicada en la región de Junín.

Respuesta de las autoridades
Las autoridades sanitarias, a través del Ministerio de Salud, validaron y confirmaron el balance de víctimas y heridos reportados por el Indeci. El gobierno regional desplegó una respuesta inmediata proporcionando asistencia a los 300 damnificados, incluyendo carpas y cobijas para las personas que perdieron sus hogares. Según reportes posteriores, se evaluaba la posibilidad de declarar un estado de emergencia dada la magnitud de los daños registrados.
