El Servicio Geológico Colombiano (SGC) reportó más de 60 réplicas tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió a Colombia la mañana del lunes 10 de agosto de 2026 a las 7:34 a.m., con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Los movimientos posteriores se concentraron principalmente en las regiones Andina y Pacífica, impidiendo que cientos de colombianos pudieran conciliar el sueño durante la noche del 10 y la madrugada del 11 de agosto.
Los seis departamentos más afectados por el sismo fueron Antioquia, Caldas, Chocó, Risaralda, Quindío y Valle del Cauca. Entre las réplicas más significativas reportadas por la ciudadanía destacaron un movimiento de magnitud 2.9 en Sipí (Chocó) a las 4:31 a.m., a 98 kilómetros de profundidad, y otro de magnitud 2.7 en Aranzazu (Caldas) a las 4:52 a.m., ubicado a 214 kilómetros de profundidad. Adicionalmente, se registró un sismo de magnitud 3.1 en el océano Pacífico a las 4:03 a.m., a 107 kilómetros del municipio de Mosquera (Nariño), con una profundidad superficial menor a 30 kilómetros.
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Réplicas en diversas zonas afectadas
San José de Palmar, municipio que fue el epicentro del terremoto principal, volvió a experimentar movimientos telúricos posteriores. A las 12:54 a.m. del martes 11 de agosto se registró un sismo de magnitud 3.0 ubicado a 21 kilómetros de Nóvita (Chocó) y a 95 kilómetros de profundidad. Otro movimiento relevante ocurrió en Istmina (Chocó) a las 2:52 a.m., con intensidad de 3.2 y profundidad de 109 kilómetros, localizado a 33 kilómetros de Sipí.

Por qué Colombia experimenta tanta actividad sísmica
Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia del SGC, explicó que el país se ubica en una de las regiones geológicamente más complejas del mundo, donde confluyen la placa de Nazca y la placa Suramericana. «Allí lo que ocurre es un proceso de subducción, es decir, una de esas placas se hunde por debajo de la otra. Cuando tenemos este proceso, empieza a generarse una fricción y una acumulación de energía que año a año se va acumulando, acumulando y llega un punto donde se libera. Esta liberación es lo que conocemos como un sismo», precisó el experto.

Colombia registra aproximadamente 2.500 sismos mensuales, aunque la mayor parte no resulta perceptible para la población. Según Tovar, más de doscientas estaciones que conforman la Red Sismológica Nacional detectan estos eventos continuamente. «La gran mayoría de ellos no son percibidos por la población, pero tenemos eventos como este que ocurrió el día de hoy, donde con la magnitud tan alta es altamente percibido por la gran mayoría de las personas del país», detalló el funcionario.
La magnitud del terremoto de 7.4 permitió que la energía liberada atravesara la corteza terrestre y afectara extensas zonas del territorio nacional. «Una magnitud tan alta como esta hace que la energía, así sea profundo, no se disipe totalmente en el viaje hacia la superficie. Gran parte de esta energía llega a la corteza superficial y es lo que sentimos a lo largo de todo el territorio nacional», explicó el coordinador de la Red Sismológica Nacional. El SGC realiza monitoreo constante de la actividad sísmica y notifica cualquier evento relevante al Sistema Nacional de Gestión de Riesgo de Desastres.

Sobre la posibilidad de anticipar estos fenómenos, Tovar reconoció que la predicción de sismos y réplicas sigue siendo una limitación científica. «A hoy la ciencia no nos ha permitido tener algún concepto, alguna teoría o método que nos permita hacer esto», señaló el experto. Además, aclaró que el reciente sismo de magnitud 7.4, originado a aproximadamente 103 kilómetros bajo la superficie por un mecanismo de subducción de placas, no tiene relación directa con los procesos volcánicos recientemente registrados en otras zonas del país.