El Ministerio de Minas y Energía expidió el nuevo Plan de Abastecimiento para Nariño, una resolución que redefine la logística de distribución de gasolina y ACPM en el departamento y despeja uno de los mayores temores que existían en la región: la posible pérdida de los beneficios asociados a la condición de zona de frontera y los mecanismos de compensación para el transporte de combustibles. La decisión llega tras meses de incertidumbre y preocupación entre distribuidores, transportadores y empresarios del sector de combustibles que temían que los nuevos esquemas eliminaran las ayudas económicas históricas.

Infraestructura local como eje central del abastecimiento
La resolución establece que el abastecimiento del departamento se realizará prioritariamente desde las dos grandes infraestructuras instaladas en Nariño: la planta de abastecimiento de Petronar en Chachagüí, que cuenta con una capacidad de almacenamiento superior a 2,8 millones de galones, y la planta de Pacific Port en Tumaco, con una capacidad superior a 2,3 millones de galones. Esta estructura representa un cambio estratégico fundamental en la operación regional.
Según el Ministerio, ambas instalaciones tienen la capacidad suficiente para atender la demanda mensual promedio del departamento, estimada en cerca de 12,4 millones de galones mensuales. Con esta proyección, el combustible destinado a Nariño será almacenado y redistribuido desde el propio territorio nariñense, eliminando la dependencia exclusiva de terminales localizadas en otros departamentos. Para los municipios del centro y norte del departamento, el abastecimiento estará a cargo principalmente de Petronar, mientras que los municipios de la costa pacífica y del sur fronterizo serán atendidos desde Tumaco.

Preservación de mecanismos de compensación logística
Uno de los puntos más sensibles para el sector era la posibilidad de que el nuevo esquema eliminara los reconocimientos económicos asociados al transporte hacia plantas no interconectadas al sistema nacional de poliductos. Sin embargo, el nuevo plan mantiene vigente la estructura de precios especial para Nariño y reconoce que el abastecimiento seguirá realizándose mediante esquemas logísticos que incluyen transporte terrestre, marítimo y almacenamiento en plantas no conectadas directamente a la red de Cenit.
El documento señala expresamente que los costos de transporte continuarán siendo remunerados mediante la estructura de precios vigente para el departamento y que el nuevo modelo debe ser compatible con la estabilidad fiscal del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). En otras palabras, el Ministerio no eliminó el componente logístico diferencial que históricamente ha tenido Nariño debido a su condición geográfica y fronteriza. Esta preservación es fundamental para mantener el equilibrio económico de operadores locales y garantizar la viabilidad financiera de los transportadores de carga y combustibles que operan en la región.

Rutas de emergencia y esquemas de contingencia
Otro de los aspectos destacados del plan es la creación de esquemas de contingencia claramente definidos. La resolución autoriza rutas alternativas desde Yumbo, Cartago y Neiva, así como operaciones marítimas entre Buenaventura y Tumaco cuando se presenten bloqueos, alteraciones del orden público, derrumbes, emergencias naturales o cualquier situación que afecte el suministro normal. Esta medida es crucial para un departamento como Nariño, donde los cierres de la vía Panamericana son frecuentes y pueden comprometer severamente la continuidad del servicio.
Incluso, en escenarios extremos, el Ministerio deja abierta la posibilidad de habilitar temporalmente importaciones de combustible desde Ecuador u otros países para evitar desabastecimientos en Nariño. La inclusión de estas alternativas refleja una comprensión más profunda de los riesgos logísticos específicos del departamento y busca garantizar que la población y las empresas nariñenses no sufran interrupciones en el suministro de combustible por factores externos fuera del control del sector.

Ganadores, desafíos y oportunidades del nuevo modelo
El análisis completo del documento deja varios mensajes importantes sobre cómo este cambio beneficia a los diferentes actores. En primer lugar, Nariño gana autonomía logística al pasar a ser el centro de almacenamiento y redistribución de su propio combustible, reduciendo la dependencia de terminales externas. En segundo lugar, no desaparecen los beneficios asociados a la operación logística especial, ya que el plan mantiene el reconocimiento de los costos de transporte para plantas no interconectadas. Petronar se fortalece significativamente al convertirse en un actor fundamental dentro del esquema regional, consolidando su posición como planta estratégica para el abastecimiento del centro y norte de Nariño.
Sin embargo, existen desafíos importantes. El modelo dependerá de que Petronar y Pacific Port mantengan una capacidad operativa permanente y confiable. El abastecimiento continuará dependiendo parcialmente de combustible que llega desde Yumbo, Buenaventura, Cartagena o Barrancabermeja, por lo que siguen existiendo riesgos asociados al transporte nacional. Además, el Ministerio ordenó una evaluación integral del impacto del plan dentro de un año para medir efectos en precios al consumidor, eficiencia logística y desarrollo económico regional, lo que indica que la administración reconoce la necesidad de monitorear continuamente el desempeño del nuevo esquema.

Una victoria silenciosa pero con pruebas pendientes
Aunque el debate público se concentró durante meses en la posibilidad de perder subsidios o compensaciones, el nuevo plan parece haber tomado un camino diferente al que temían muchos actores regionales. Más que desmontar beneficios, la resolución apuesta por fortalecer la infraestructura instalada en Nariño, consolidar a Chachagüí y Tumaco como centros estratégicos de abastecimiento y garantizar que el combustible destinado a la región siga contando con un esquema diferencial acorde con las dificultades logísticas del departamento. Esta decisión tiene implicaciones importantes para la viabilidad económica de operadores como Petronar, quien construyó su planta con base en la Ley de fronteras y con el fin de proteger los beneficios históricos que esta normatividad confiere a departamentos fronterizos como Nariño.
La verdadera prueba del nuevo modelo comenzará en los próximos meses. La evaluación integral ordenada por el Ministerio para dentro de un año será determinante para verificar si el nuevo esquema logra traducirse en mayor estabilidad en el suministro, menores riesgos de desabastecimiento y precios competitivos para los consumidores nariñenses. Los gremios de transportadores, la alcaldía de Pasto y demás actores del sector deberán monitorear de cerca el cumplimiento de los compromisos establecidos en la resolución, particularmente en lo relacionado con el mantenimiento de la estructura de precios diferencial y la operatividad de las plantas de Chachagüí y Tumaco.