Papá rescató el cuerpo de su hijo, luego que Ejército habría desistido de su búsqueda, la víctima era oriunda de Tumaco

Tras varias semanas de investigación y diálogos con diferentes testigos y familiares, #ElContrasteNoticias logro confirmar una increíble historia.

Un verdadero drama vivió, Lioni Gilberto Martínez Angulo, de 47 años de edad, papá del soldado Kevin René Martínez Tenorio, de 19 años, quien falleció luego de quedar herido por la onda explosiva que le causó un artefacto, los allegados piden justicia en este triste caso.

Lioni Gilberto Martínez Angulo

En busca de la verdad

Desde que inició este calvario, Martínez Angulo con el respaldo de sus tres hijas y su esposa, decidió conocer la verdad, como soldado que fue en su momento, habla con propiedad de lo que pudo ocurrir, “era mi único hijo varón”, dice Lioni.

Todo comenzó en el seno de la familia Martínez Tenorio hace casi dos años, Kevin René, en ese tiempo despuntaba como una nueva figura del fútbol, jugaba en las improvisadas canchas del sector de Pindales, la vereda donde nació, a unos 30 minutos del caso urbano de Tumaco.

En el municipio de Tumaco lo contrataban en algunos torneos, hasta que un empresario del futbol lo llevó a probar a Popayán. Sin embargo, el posible paso a la segunda división del fútbol quedó aplazado, puesto que Kevin René también anhelaba llegar al Ejército, como lo hizo su tío y su padre.

En el Batallón Pichincha

Se enlistó en el Batallón Pichincha en Cali, donde prestó servicio militar, debido a la disciplina y entrega fue agregado al Batallón de Alta Montaña número Tres Rodrigo Lloreda Caicedo, donde sentía que empezaba a realizar su sueño, llegar a ser profesional.

soldado Kevin René Martínez Tenorio,

Sin embargo, el 24 de septiembre del año 2021, todo cambió para la familia de Kevin, lo llamaban permanentemente para verificar como estaba, por eso sabían que se fue a una misión en horas de la madrugada, ese día en la mañana llegaron a la vereda Río Blanco del corregimiento de Queremal del municipio de Dagua en el Valle del Cauca.

Explotó una bomba

Una veintena de uniformados empezaron a recorrer los caminos quebrados por la erosión, las casas separadas dan cuenta de lo improvisado del asentamiento, los militares llegaron para verificar la presencia de hombres al margen de la ley.

Según se pudo establecer, en un pequeño montículo de tierra se había empezado a construir una casa, la cual estaba abandonada, ese fue el sitio escogido por los soldados para descansar, entre ellos, Kevin Rene Martínez Angulo, Luis Gustavo Mina Rodríguez y Jeison Pavi, la autorización fue entregada por el grupo antiexplosivos EXDE, al parecer con el visto bueno del suboficial a cargo.

Sin embargo, de un momento a otro y cuando apenas se iba a instalar la tropa en el sitio, se escuchó una fuerte explosión, los militares que estaban a unos metros del lugar donde ocurrió el estallido se replegaron, asumiendo posiciones defensivas, se conoció que fueron varios minutos los cuales los solados disparaban a la montaña, “dicen que hubo enfrentamiento, pero no fue así”, dijo Lioni.

Lugar de la detonación

No regresaron a buscarlos

El 26 de septiembre del 2021, dos días después, personal de criminalística del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía, llegaron al lugar de los hechos a realizar la inspección de los cadáveres, pero solo encontraron partes Luis Gustavo Mina y Jeison Pavi, mediante pruebas de ADN se percataron que Martínez no estaba entre ellos.

Al parece, esta sería la primea falla del Ejército, puesto que no regresaron a la zona a realizar un ‘barrido’, y saber el paradero del uniformado Martínez. “A pesar que el grupo de soldado estaba acompañado por unidades antiexplosivos, EXDE, esa actividad de detención fue deficiente, al punto que activaron la carga explosiva, la función es prevenir. Luego de los hechos, la tarea que le correspondía al Ejército era recuperar sea vivo o sin vida al soldado René, pero no fue así, en este caso, el papá del joven quien arriesgando su propia vida se acercó al sitio para buscar a su hijo, fue algo muy traumático, el padre tuvo que realizar la tarea del C.T.I. de la Fiscalía y del Ejército Nacional, fue él quien camino más de 600 metros en la montaña para encontrarse de frente con su hijo que se hallaba sin vida, en un sitio cercano a la explosión”, dijo el abogado, Sebastián Everardo López Jurado, quien asumió como apoderado judicial de la familia.

De igual manera el jurista agregó, “los miembros del Ejército se reagruparon, luego abandonaron la zona dejando a sus tres compañeros abandonados en el sitio, en el momento que los militares salen del lugar, no hubo verificación si ellos estaban heridos o habían muerto”, comentó López Jurado.

Lugar de la detonación

Búsqueda angustiosa

El abogado se refirió a la angustiosa búsqueda que realizó Lioni Gilberto Martínez, quien 10 días después de la desaparición de su hijo viajó a Cali a verificar lo que sucedió, él, con ayuda de la comunidad llegó al punto exacto donde ocurrió la detonación, junto a familiares de los otros dos soldados muertos encontraron algunas partes en el lugar de la explosión, de igual manera, Lioni inició una caminata hacia la montaña, en la vía se encontraron algunas pertenencias de Kevin.

“Encontré a mi hijo unos 200 metros más arriba, tenía algunos objetos que le regalamos como el reloj, por eso lo reconocí, el Ejército se demoró varios días, y al final no hicieron reconocimiento del lugar, ni buscaron a mi hijo, al parecer, quedó vivo por eso lo encontré más arriba de donde fue la explosión, parece que se escondió entre la maleza, allí falleció”, dijo Lioni.

Entre tanto, el abogado apoderado del caso, dijo, “el Ejército no tenía un protocolo de acordonamiento del lugar para contener o hacer una persecución de las personas que causaron este daño. La institución castrense asume la posición de garante frente al soldado Martínez quien se encontraba presentado su servicio militar obligatorio, era deber de la institución castrense devolver al uniformado en las mismas condiciones que ingresó a las filas, es decir, reintegrarlo sano y salvo al seno de su familia, y en las mismas condiciones en que ingreso al Ejército Nacional”, dijo el profesional del derecho López.

Entre tanto señaló que, “el Ejército no debió asignarle tareas que estaban más allá del entrenamiento y las obligaciones para las que estaba preparado, no era el sitio más adecuado para que esté allí, tenían que ser soldados altamente entrenados, los que debían realizar operativos en la zona donde ocurrió la explosión, en el sitio hace presencia grupos al margen de la ley que se disputan ese corredor estratégico de salida al Pacifico”, finalizó el abogado Sebastián Everardo López Jurado.

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