Aproximadamente 480 comerciantes del sector de autopartes en Las Américas continúan enfrentando una crisis comercial tras los operativos de tránsito que restringieron el estacionamiento en la zona. Mientras que un fallo judicial respaldó estas medidas, ahora la responsabilidad recae en las autoridades municipales para implementar soluciones que permitan tanto el orden vial como la viabilidad económica de los negocios locales.

Las promesas del Concejo y las expectativas de los comerciantes
El Concejo de Pasto ha prometido convocar comisiones para abordar esta problemática que afecta directamente a los comerciantes. Las peticiones del sector son concretas: la habilitación de zonas de parqueo cercanas al sector de Las Américas, una reorganización integral de la movilidad vehicular y alternativas que permitan a los clientes acceder a los negocios sin incurrir en contravenciones de tránsito.
Los comerciantes argumentan que las restricciones de estacionamiento han reducido significativamente sus ventas, impactando el desarrollo normal de sus actividades comerciales. Se trata de soluciones razonables que deberían haber sido diseñadas de manera anticipada por la administración municipal, antes de intensificar los operativos de control, no después de que los efectos negativos ya fueran evidentes.

Un gobierno reactivo frente a un problema que se podía prever
La situación refleja un patrón de gestión municipal caracterizado por la reactividad más que por la planificación anticipada. Que hoy se planteen estas soluciones como resultado de una sesión de urgencia en el Concejo, semanas o meses después de que las ventas comenzaran a caer, evidencia la falta de coordinación entre las decisiones de control y las medidas de apoyo al comercio local.
Una administración medianamente proactiva habría diseñado estas alternativas antes de intensificar los operativos, considerando el impacto económico en un sector que representa un importante motor comercial en Pasto. La demora en implementar soluciones revela las limitaciones en la planificación urbana de la ciudad.
Mientras las comisiones avanzan en sus deliberaciones, los 480 comerciantes de autopartes abren sus locales cada mañana sin certeza de si sus clientes podrán acceder a los negocios. El poder judicial cumplió su función al respaldar las medidas de orden vial; ahora le toca al gobierno municipal demostrar que puede gobernar con anticipación y equilibrio entre el orden y el desarrollo económico de la ciudad.

