Washington / Pasto — La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, realizada el 3 de febrero en la Casa Blanca, dejó como uno de sus puntos más relevantes la propuesta de Trump de actuar como mediador en la crisis comercial entre Colombia y Ecuador.

El encuentro, que se extendió por más de una hora, abordó temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico, pero también incluyó la discusión sobre las tensiones bilaterales que han derivado en una “guerra arancelaria” entre Bogotá y Quito.

Trump ofreció facilitar un acercamiento entre ambos países para reducir la confrontación que ha encarecido el intercambio en la frontera común. La disputa comenzó tras la decisión de Ecuador de imponer aranceles del 30% a productos colombianos, medida que fue respondida por Colombia con gravámenes similares y la suspensión de la venta de energía eléctrica a su vecino.

El impacto de esta crisis es especialmente sensible en Nariño, departamento fronterizo que depende en gran medida del comercio con Ecuador. Los aranceles afectan directamente a productores agrícolas, comerciantes y transportadores que utilizan la frontera como principal canal de intercambio. Analistas advierten que un eventual acuerdo, con mediación internacional, podría aliviar la presión económica sobre la región y evitar mayores afectaciones en sectores como alimentos, combustibles y bienes de consumo básico.
Aunque la reunión no fue una visita de Estado oficial, la propuesta de mediación abre un nuevo escenario diplomático que podría definir el rumbo de las relaciones comerciales en el corto plazo y marcar un alivio para las comunidades fronterizas de Nariño.






