Un jurado de Los Ángeles declaró este miércoles 25 de marzo a Meta y YouTube responsables de haber perjudicado a una joven mediante el diseño adictivo de sus plataformas digitales. La decisión ordena a las compañías pagar 6 millones de dólares en concepto de daños, incluidos 3 millones en daños punitivos, tras concluir que ambas actuaron con negligencia y malicia.

El fallo asignó el 70 % de la responsabilidad a Meta y el 30 % a YouTube, señalando que las empresas sabían o debían haber sabido que sus servicios representaban un peligro para los menores y que no advirtieron adecuadamente a los usuarios. El jurado consideró que funciones como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones y los contadores de “me gusta” fueron diseñadas para fomentar un uso compulsivo entre los jóvenes.
El caso, protagonizado por una joven identificada como Kaley, se convierte en un modelo que podría determinar si las plataformas de redes sociales pueden ser consideradas legalmente responsables de afectar la salud mental de los menores. Durante el juicio, el testimonio del CEO de Meta, Mark Zuckerberg, fue cuestionado por los jurados, quienes consideraron que no ofreció respuestas convincentes.

Meta y YouTube anunciaron que apelarán la decisión, mientras expertos advierten que si las compañías se ven obligadas a rediseñar sus productos, esto podría representar una amenaza para sus modelos de negocio basados en la publicidad digital.
El veredicto envía una señal contundente a la industria tecnológica: los jurados están dispuestos a responsabilizar a las empresas por el impacto de sus decisiones de diseño en la salud mental de los usuarios, especialmente de los más jóvenes.

