El ministro de Hacienda Germán Ávila, encargado del proceso de transición por parte del Gobierno Petro, se pronunció el martes 7 de julio tras la orden de suspensión del empalme decretada por el presidente electo Abelardo de la Espriella. El funcionario rechazó con dureza lo que denominó como ataques injustificados del equipo entrante y reafirmó la posición del gobierno saliente sobre cómo debería desarrollarse este proceso clave previo a la posesión presidencial del 7 de agosto.
De la Espriella justificó la suspensión argumentando que respondía a su obligación de proteger los intereses del país durante la transición de gobierno. A través de su cuenta en X, el presidente electo anunció que se dirigiría a la nación para explicar las razones de la decisión y las medidas que se adoptarían de inmediato. «Mi deber es proteger los intereses de la nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional», expresó.

Las críticas del ministro Ávila al proceso de transición
En declaraciones a Blu Radio, Ávila cuestionó directamente las actuaciones del equipo del gobierno entrante durante el proceso de empalme. «Lo que es absolutamente claro es que nunca antes se había tenido tal nivel de agresión, de ofensas y calumnias contra el gobierno como el que han hecho miembros de la mesa de empalme del gobierno entrante», manifestó el ministro de Hacienda.
Ávila enfatizó que estas conductas contradicen lo acordado inicialmente sobre la necesidad de un empalme «tranquilo y sereno». «Al contrario de esto, lo que se ha recibido ha sido un conjunto de ofensas que no tenemos ninguna razón para admitir y aceptar. La dignidad de la Presidencia de la República y de todos los miembros del equipo de gobierno debe mantenerse», precisó el funcionario.
Comunicado oficial y posición del Gobierno Petro
Minutos después de conocerse la suspensión, el Gobierno Petro entregó un comunicado oficial a través de Ávila. El ministro informó que el lunes 6 de julio se envió una carta al Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach, para que acompañara el proceso de empalme. En el escrito, el Gobierno nacional señalaba que consideraba este proceso «un verdadero ejercicio de Estado, más allá del cambio de gobierno».
«El empalme representa una oportunidad para demostrar la fortaleza de nuestras instituciones y garantizar la continuidad de la administración pública y ofrecer a los colombianos un proceso transparente, serio y respetuoso de la Constitución», detallaban en la misiva dirigida a la Procuraduría. Ávila fue enfático al rechazar cualquier tipo de empalme con características políticas adicionales: «Por eso no aceptamos un empalme con apellidos, ni anticorrupción ni de ningún otro tipo, es un empalme institucional y punto».
La suspensión se produce en un momento crítico del proceso de transición, cuando estaba en curso la instalación de las 22 mesas sectoriales encargadas de revisar la información de ministerios y entidades del Estado. Este mecanismo es fundamental para que el gobierno entrante conozca la situación administrativa, financiera y contractual del Estado antes de asumir formalmente el poder en agosto.
