El presidente electo Abelardo de la Espriella anunció la suspensión inmediata del proceso de empalme con la administración saliente de Gustavo Petro, cancelando todos los encuentros sectoriales que ya habían iniciado su fase de transición. La decisión llega tras una serie de señalamientos del mandatario saliente, quien ha cuestionado los resultados electorales y ha llegado a afirmar que el líder opositor Iván Cepeda es el verdadero mandatario electo de los colombianos.
A través de sus redes sociales, De la Espriella ordenó al vicepresidente electo José Manuel Restrepo «suspender de manera inmediata el proceso de empalme con el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia». El presidente electo argumentó que su deber es «proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional».

Respuesta del equipo entrante
El vicepresidente electo Restrepo respaldó la legitimidad de De la Espriella, quien obtuvo casi 13 millones de votos en las elecciones. Restrepo enfatizó que «nadie tiene derecho a desconocer ese mandato popular ni a poner en duda la legitimidad del presidente electo». Sin embargo, aclaró que la suspensión del empalme no detiene otras actividades: «Seguiremos investigando, recopilando información y documentando con rigor la realidad del país y las situaciones que el próximo gobierno deberá enfrentar».
Posición del gobierno Petro
Desde la delegación del Ejecutivo, el ministro de Hacienda Germán Ávila respondió rechazando los señalamientos del equipo de De la Espriella sobre la «dignidad» del presidente Petro. En diálogo con medios de comunicación, Ávila manifestó que no aceptarán «calumnias» y respaldó las declaraciones de Petro sobre el proceso electoral. El ministro advirtió que mientras se mantenga «este comportamiento de los miembros de la mesa de empalme», se suspenden todas las mesas de trabajo de la comisión de empalme desde el lado del gobierno.
Ávila instruyó además a todos los miembros del gobierno, ministros y directores administrativos a no admitir «una sola agresión más» hacia el presidente Petro. Esta posición marca un escalamiento en la tensión entre ambos equipos y profundiza la crisis de transición en momentos críticos para la continuidad administrativa del país.
La suspensión del empalme ocurre en un contexto de creciente polarización política, donde Gustavo Petro ha cuestionado públicamente la legitimidad de los resultados electorales que posicionaron a De la Espriella como presidente electo. Esta ruptura en el proceso de transición deja en incertidumbre la transferencia ordenada de competencias y responsabilidades entre administraciones.
