El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach Pacheco, hizo un llamado a todos los colombianos a construir confianza institucional respetando las diferencias políticas, en momentos en que el país atraviesa una transición de gobierno tras los recientes procesos electorales.
En su intervención, el jefe del Ministerio Público enfatizó que la consolidación de la «Paz Democrática» es fundamental para que los canales institucionales sean los únicos válidos para la transformación social que requiere Colombia. Señaló que el país acaba de superar una «legítima transición democrática» después de que «el mayor número de ciudadanas y ciudadanos de la historia se expresó de manera libre en las urnas para elegir el nuevo Congreso de la República y al nuevo mandatario».
De la Paz Electoral a la Paz Democrática
Eljach Pacheco destacó que Colombia ha vivido una «Paz Electoral exitosa que nos permitió elegir a los nuevos dignatarios» y propuso avanzar hacia una Paz Democrática que permita «construir el consenso civilizado y el respeto a las instituciones». Esta transición es relevante en el contexto colombiano, donde los canales democráticos han sido consolidados como mecanismo para canalizar conflictos sociales de manera pacífica, según señala el marco institucional del país.
El Procurador General afirmó que el debate electoral está concluyendo en «perfecta armonía» y subrayó que «podemos decirle a Colombia y al mundo que nuestra democracia ha superado una nueva prueba con éxito». Agregó que las controversias derivadas de reclamaciones electorales serán resueltas conforme a derecho por los jueces, proceso que ya se encuentra en desarrollo.
Vigilancia rigurosa del empalme administrativo
En su rol constitucional de protector del ordenamiento jurídico, el Procurador exhortó a los equipos de los gobiernos salientes y entrantes a observar con rigor las normas que regulan la transición administrativa. Eljach Pacheco enfatizó que la legislación colombiana establece parámetros específicos para este proceso de cambio de administración.
Precisó que «el empalme debe entenderse como un proceso administrativo obligatorio estratégico orientado a entregar formalmente la Administración Pública sus recursos, los asuntos pendientes, los riesgos, logros y soportes documentales». Esta supervisión institucional busca garantizar la continuidad del Estado y el cumplimiento riguroso de los procedimientos establecidos por la Constitución durante la transición de gobiernos.
