Soldados del Batallón de Ingenieros de Combate N.° 23, perteneciente a la Vigésima Tercera Brigada del Ejército Nacional, en coordinación con la Policía Nacional, destruyeron una unidad de producción minera ilegal en la vereda Los Olivos, municipio de La Unión, Nariño. Según la inteligencia militar, la infraestructura sería utilizada por el Frente Manuel Vásquez Castaño del grupo armado organizado ELN para financiar sus actividades criminales mediante la extracción ilícita de oro.

Capacidad operativa y financiamiento criminal
En el sitio, las tropas localizaron una unidad de producción minera a cielo abierto con capacidad para extraer aproximadamente 300 gramos de oro mensualmente. De acuerdo con la información de inteligencia militar y policial que permitió identificar esta zona de explotación ilícita, el ELN obtiene recursos económicos mediante la minería clandestina ubicada sobre las riberas de los ríos en el departamento. Con la destrucción de esta infraestructura, se afectan las finanzas criminales de esta estructura en más de 132 millones de pesos, debilitando una de sus principales fuentes de financiación.
Durante el operativo también fueron recuperadas dos motocicletas que habían sido reportadas como hurtadas. La infraestructura fue destruida de manera controlada siguiendo los protocolos de seguridad establecidos por las tropas.

Impacto ambiental y recuperación del ecosistema
La operación representa un importante aporte a la protección del medio ambiente, dado que la minería ilegal genera graves afectaciones a los ecosistemas. Entre los principales daños están la deforestación, la degradación de los suelos y la contaminación de fuentes hídricas y del aire en la región. Según estimaciones, la recuperación ambiental de zonas afectadas por este tipo de explotación podría tardar aproximadamente 30 años.
La minería ilegal se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento para grupos armados ilegales en Colombia, especialmente en departamentos como Nariño, Cauca y Norte de Santander, donde el ELN mantiene una presencia operativa significativa. El grupo obtiene ganancias mediante la extorsión a los dueños de minas clandestinas y la explotación directa de yacimientos de oro, con impactos devastadores en los ecosistemas locales.
Esta operación se enmarca dentro de las operaciones militares continuas encaminadas a contrarrestar las economías ilícitas que financian a los grupos armados organizados. El Ejército Nacional mantiene esfuerzos sostenidos para debilitar las redes de financiamiento criminal en departamentos estratégicos como Nariño, donde convergen múltiples actividades delictivas incluyendo cultivos ilícitos y explotación de recursos naturales.


