San Juan de Pasto, 1 de mayo de 2026. Desde este viernes, el precio de la gasolina corriente en Colombia tuvo un nuevo incremento de $400 por galón, dejando el costo promedio nacional en $15.849. En el caso de Pasto, el valor quedó en $13.887, uno de los más bajos del país gracias a su condición de ciudad fronteriza, mientras que en ciudades como Villavicencio ($16.391), Cali ($16.300) y Bogotá ($16.291) se registran los precios más altos.
El anuncio fue realizado por el ministro de Hacienda, Germán Ávila, quien explicó que la medida responde a la necesidad de mantener la estabilidad de las finanzas públicas y reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC). Este fondo, que subsidia la diferencia entre el precio internacional y el interno, cerró 2025 con un déficit superior a los $20 billones, lo que ha obligado al Gobierno a aplicar aumentos graduales desde 2023.
Ávila defendió la decisión señalando que “es lo responsable y lo conveniente. La sociedad colombiana entenderá que, cuando es posible bajar los precios, se hará; pero cuando las circunstancias nos obligan a subirlos para evitar desequilibrios fiscales, debemos tomar la decisión responsable de hacer incrementos”.

Impacto en Pasto y Nariño
En Pasto, el precio diferencial de la gasolina es clave para la economía regional. La ciudad depende del transporte terrestre para el comercio con el interior del país, y cualquier variación en el costo de los combustibles afecta directamente la movilidad, el abastecimiento de alimentos y el transporte público.
El Comité Intergremial de Nariño ha advertido que, aunque Pasto mantiene uno de los precios más bajos del país, el incremento nacional repercute en la inflación local, especialmente en productos básicos que llegan desde el interior. En 2025, los aumentos en combustibles fueron responsables de más del 30% del alza en el costo de transporte de alimentos hacia la región.
Además, el Gobierno anunció que el precio del diésel, actualmente en $11.082, también tendrá un ajuste menor en las próximas semanas. Este combustible es fundamental para el transporte de carga y el sector agrícola, lo que genera preocupación en Nariño, donde gran parte de la economía depende de la producción rural.

Factores internacionales
El ministro Ávila explicó que factores externos como la volatilidad del petróleo y la crisis en Medio Oriente siguen presionando los precios internacionales. Esta situación no solo impacta los combustibles, sino también los fertilizantes, lo que afecta directamente al sector agrícola colombiano.
Según la Asociación Colombiana del Petróleo y Gas (ACP), Colombia importa cerca del 70% de los combustibles líquidos, lo que hace que los precios internos dependan de la cotización internacional. El Banco de la República ha advertido que los incrementos en combustibles tienen un efecto directo sobre la inflación, especialmente en transporte y alimentos, sectores que ya muestran presiones en el primer trimestre de 2026.
