El Gobierno Nacional anunció que el próximo 20 de julio radicará ante el Congreso de la República un proyecto de ley para prohibir el fracking en Colombia, una de las principales apuestas ambientales de la administración del presidente Gustavo Petro. La iniciativa será presentada de manera conjunta por los ministerios de Minas y Energía y de Ambiente durante la instalación del nuevo periodo legislativo 2026-2030.

Un compromiso con la transición energética
Según el Gobierno, el proyecto está respaldado por estudios sobre los posibles impactos ambientales, sociales y en la salud pública asociados a esta técnica de exploración y explotación de hidrocarburos. El ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, confirmó la iniciativa durante la entrega de proyectos de energía solar en los municipios de Becerril y Curumaní, en el departamento del Cesar. «He acordado con la ministra de Ambiente que el próximo 20 de julio, durante la instalación del nuevo Congreso de la República, presentaremos junto con las y los congresistas del Pacto Histórico el proyecto de ley que prohíbe el fracking en Colombia», afirmó Palma.
La propuesta busca impedir el desarrollo de esta técnica de extracción de hidrocarburos con base en «la evidencia científica que demuestra los riesgos ambientales, sociales y para la salud pública asociados a esta práctica». Según el Ejecutivo, la iniciativa tiene como propósito proteger el agua, la vida y los ecosistemas del país, avanzando en la transición energética que el gobierno ha priorizado.
Proyectos de energía limpia en marcha
En el mismo evento donde se anunció la radicación del proyecto, el Gobierno informó sobre la puesta en marcha de 2.494 paneles solares que beneficiarán a más de 4.300 habitantes de Becerril y Curumaní. La inversión asciende a 36.000 millones de pesos y permitirá generar energía limpia para estas comunidades, reduciendo emisiones de dióxido de carbono. Estos proyectos reflejan la estrategia gubernamental de promover fuentes de energía renovables como alternativa a los hidrocarburos.
El anuncio llega en un momento en que el nuevo Congreso asume sus funciones constitucionales para el período 2026-2030. Será el nuevo cuerpo legislativo el encargado de abrir el debate sobre la prohibición del fracking en el país, una discusión que durante los últimos años ha dividido posiciones entre quienes defienden su potencial para aumentar la producción de hidrocarburos y quienes advierten sobre sus posibles efectos ambientales.
La presentación del proyecto representa una continuidad con los compromisos ambientales del gobierno Petro, que ha enfatizado la protección de recursos naturales y la reducción de la dependencia de combustibles fósiles como pilares de su política energética y ambiental.
