El departamento de Casanare enfrenta una de sus peores crisis climáticas en décadas. Las constantes lluvias de los últimos días han provocado inundaciones que afectan a más de 4.200 familias, según reportes preliminares de las autoridades de socorro. La Sala de Crisis Nacional de la Unidad Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) confirmó que Casanare es el departamento más golpeado por esta emergencia invernal, con 13 municipios en estado de emergencia, 3.632 familias damnificadas registradas y 51 vías bloqueadas o destruidas.
El gobernador de Casanare, César Augusto Ortiz, declaró la calamidad pública ante la magnitud de los daños. Explicó que los reportes del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y de Corporinoquia mantienen al departamento en alerta roja por crecientes súbitas. «Tenemos crecientes súbitas históricas, incluso desbordamiento de ríos. Por más de 50, 60, 70 años no se generaba un desbordamiento de estos», manifestó el mandatario regional.

Desbordamientos históricos en ríos principales
Los principales afluentes del departamento han rebasado sus cauces de manera nunca antes vista en generaciones. El Ideam declaró alerta roja en las cuencas de los ríos Ariporo, Casanare y Cravo Norte, además de alertas naranja en Cravo Sur, Cusiana y Meta. Los desbordamientos han inundado extensas zonas rurales y urbanas en municipios como Paz de Ariporo, Yopal, Nunchía, Hato Corozal, Trinidad, Pore y San Luis de Palenque. En algunos casos, como el de Nunchía, la situación es crítica: el municipio quedó incomunicado por vía terrestre tras un derrumbe en la carretera principal, además de sufrir la destrucción de puentes peatonales.
En Arauca, municipio vecino también severamente afectado, el alcalde Luis Fernando Panqueva reportó que el 70 % del territorio está inundado. El Consejo Municipal de Gestión del Riesgo en Arauquita registró afectaciones en 66 veredas, con más de 4.400 familias y aproximadamente 17.800 personas impactadas. El director de la UNGRD, Javier Pava, realizó un sobrevuelo sobre Arauquita en compañía del gobernador de Arauca, Renson Jesús Martínez Prada, y el alcalde Panqueva para evaluar la magnitud de las inundaciones y coordinar la respuesta desde los niveles nacional, departamental y municipal.
Impacto económico y social en la región
La emergencia ha generado pérdidas económicas significativas en zonas ganaderas y agrícolas. Campesinos han reportado la pérdida de animales, cultivos destruidos y dificultades para movilizar alimentos e insumos básicos. Miles de hectáreas de cultivos y pastizales permanecen bajo el agua, mientras decenas de familias han tenido que abandonar sus hogares o permanecen aisladas en zonas elevadas. Las autoridades han coordinado evacuaciones preventivas, pero el acceso a algunas comunidades rurales se ha vuelto prácticamente imposible debido al colapso de las vías de comunicación.
La situación también afecta a los departamentos vecinos de Boyacá, Norte de Santander y Arauca, que reportan emergencias asociadas a inundaciones, crecientes súbitas, movimientos en masa y avenidas torrenciales. El número de familias damnificadas continúa en aumento, ya que el censo de afectados avanza lentamente en las zonas rurales más remotas, donde persisten dificultades para acceder y cuantificar los daños reales.
