El Charco, Nariño — Niños, madres y familias enteras permanecen hacinadas en salones comunales de una escuela del municipio de El Charco, tras huir de sus hogares por los enfrentamientos entre disidencias de las Farc y la Fuerza Pública. Se trata del segundo desplazamiento masivo en menos de un mes en esta zona costera del Pacífico nariñense.

Según el secretario de Paz y Seguridad de Nariño, Álex González, el censo del Comité de Justicia Transicional registra al menos 250 familias desplazadas, en su mayoría pertenecientes a comunidades indígenas y afrodescendientes. El funcionario atribuyó el hecho a un hostigamiento armado del Frente 30 Rafael Aguilera, del Estado Mayor Central de las Farc, contra unidades de la Armada y el Ejército.

Aunque las autoridades aseguran tener control militar de la zona, los ataques contra uniformados persisten, lo que impide el retorno seguro de las comunidades a sus territorios.

Heberto Chirimía, líder del resguardo Eperara Siapidara, señaló que la administración municipal ha brindado atención básica, pero insistió en la necesidad de que organismos internacionales verifiquen la situación y garanticen los derechos de las poblaciones víctimas del desplazamiento forzado.

Este nuevo episodio se suma a una crisis humanitaria en expansión. Hace menos de un mes, otro desplazamiento similar obligó a más de 400 familias a abandonar sus viviendas en condiciones precarias. La reiteración de estos hechos evidencia la fragilidad de la seguridad en la región y la falta de garantías para el retorno digno de las comunidades.

Mientras tanto, los salones escolares se han convertido en refugios improvisados, sin condiciones adecuadas para albergar a cientos de personas. La situación exige una respuesta urgente, coordinada y sostenida, que vaya más allá de la atención inmediata y aborde las causas estructurales del conflicto en la costa pacífica nariñense

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *